Un desafío público redujo en menos de dos meses el tamaño del circuito cuántico necesario para atacar la firma criptográfica que protege a Bitcoin y Ethereum — pero la cifra que circula en español («le cortaron el costo a la mitad») no es la que reportó la investigación. El resultado real es un 86% de reducción frente al punto de partida del propio desafío, no frente a lo que ya existía. Son dos comparaciones distintas y mezclarlas cambia por completo cómo se lee la noticia.
Dos comparaciones, no una
El 30 de mayo de 2026, Eigen Labs lanzó ECDSA.Fail, un desafío abierto para optimizar el circuito cuántico que se necesitaría para romper secp256k1, la curva elíptica que Bitcoin y Ethereum usan para firmar transacciones. Más de 100 colaboradores —entre ellos Ethereum Foundation, StarkWare, Starknet Foundation, Brevis, Sei Labs y Trail of Bits, liderados por Jieyi Long, CTO de Theta Labs— enviaron más de 400 mejoras, verificadas con el mismo software que Google Quantum AI publicó para calificar el desafío.
Con el corte de datos del 26 de julio de 2026, la puntuación combinada del circuito (qubits lógicos multiplicados por puertas Toffoli, la unidad que mide su tamaño real) bajó de 2.715×3.960.753 a 1.151×1.299.453. Esa caída, del 86%, es la cifra que reportó The Quantum Insider y la que de verdad describe el avance del desafío. La otra cifra que está circulando —»más del 50% por debajo»— compara ese resultado contra el benchmark que Google publicó en marzo de 2026, usando un método de conteo distinto que los propios investigadores advierten que no es directamente comparable. No es la misma caída contada dos veces: son dos mediciones distintas, y la cobertura en español las está mezclando.
El rol real de la inteligencia artificial
El titular original que motivó esta nota le atribuye el mérito a la IA. La fuente primaria lo matiza: los participantes usaron agentes de IA para «implementar y probar cambios incrementales repetidos» y para «combinar ideas existentes en nuevas estructuras de circuito» — una herramienta de apoyo dentro de un esfuerzo colectivo de más de 100 personas, no el factor que rompió el problema. Ningún estudio dentro del desafío aisló cuánto aportó la IA frente al trabajo humano. Tratarlo como «la IA rompió Bitcoin más rápido» es precisamente el tipo de hype que esta cobertura debería evitar.
Lo que esto no es
El desafío optimiza un circuito teórico. No demuestra un ataque real contra Bitcoin ni Ethereum, y deja fuera la corrección de errores físicos, la compilación a hardware real y las pruebas de extremo a extremo — los tres obstáculos más grandes entre este resultado y una computadora capaz de ejecutarlo. Hoy no existe hardware cuántico con suficientes qubits lógicos tolerantes a fallos para intentarlo. El propio Google fijó 2029 como su meta de migración a criptografía post-cuántica: una ventana de años, pensada precisamente para carteras y protocolos con horizontes largos.
Ahí está el punto que sí le toca a un lector latinoamericano con posición en Bitcoin o Ether a largo plazo. En Brasil, México, Colombia y Perú crecen los productos regulados —ETFs, custodia institucional— que tratan estos activos como reserva de varios años, no como trade de corto plazo. Para ese tipo de tenencia, la fecha relevante no es la de este desafío sino la del cronograma de migración de las billeteras y protocolos que custodian esos fondos, algo que depende de que Bitcoin Core y los clientes de Ethereum adopten firmas post-cuánticas —un proceso que todavía no tiene fecha fijada.
La señal a observar no es otro récord en ECDSA.Fail: es si algún equipo demuestra el circuito optimizado corriendo sobre hardware cuántico tolerante a fallos, no solo en simulación. Mientras eso no ocurra, la migración post-cuántica de Bitcoin y Ethereum sigue siendo un ejercicio de planificación, no una carrera contra un reloj que ya empezó a correr.
Las cifras citadas provienen de las fuentes indicadas y responden a la metodología de cada una: distintos proveedores miden distinto y sus estimaciones pueden diferir. Se reproducen como dato, no como veredicto de mercado. CryptoArepa informa, no recomienda.




