Tether completó su primera auditoría financiera completa con KPMG, un paso real en transparencia tras años de prometerlo. KPMG dio opinión favorable -sin objeciones ni excepciones- sobre los estados financieros de Tether International, S.A. de C.V. del año cerrado el 31 de diciembre de 2025, con reservas que superaron los pasivos en US$6.814 millones a esa fecha. Es el dato más citado de la auditoría. También es un dato de diciembre de 2025: los reportes trimestrales que Tether publicó después muestran que ese colchón cambió de forma significativa, cayendo a US$4.110 millones en junio de 2026 desde un récord de US$8.230 millones tres meses antes. La pregunta que deja abierta esta auditoría no es si Tether pudo pasarla una vez, sino si puede convertirla en práctica anual y sostener el mismo nivel de transparencia entre sus estados auditados y sus atestaciones trimestrales.
Qué certificó KPMG
Una opinión favorable significa que, a juicio del auditor, los estados financieros representan razonablemente la posición financiera bajo los principios contables de Estados Unidos (US GAAP): no encontró errores materiales que exigieran objeciones. KPMG revisó balance, resultados, patrimonio y flujos de efectivo, y probó transacciones, sistemas, registros y contrapartes -incluyendo el conteo físico de cada barra de oro.
Esto es distinto de las atestaciones trimestrales que Tether publica desde hace años, preparadas por BDO Italia, que verifican la composición de reservas en una fecha puntual pero no examinan la totalidad de los libros. La auditoría de KPMG es anual y retrospectiva sobre 2025; BDO sigue midiendo, trimestre a trimestre, qué respalda hoy al USDT que circula.
La cifra que ya cambió
Los US$6.814 millones certificados por KPMG corresponden al 31 de diciembre de 2025. La atestación de BDO al 31 de marzo de 2026 mostró un colchón récord de US$8.230 millones; la de junio -la más reciente- mostró que cayó a US$4.110 millones, mientras los activos totales bajaron de US$191.770 millones a US$187.750 millones y los pasivos apenas se movieron. No fue una fuga de reservas sino pérdidas de valuación: el oro cayó cerca de 15% en precio y el bitcoin pasó de US$68.200 a US$58.600, aun con Tether aumentando ambas posiciones físicas (oro: 132,2 a 146,2 toneladas; bitcoin: ~97.100 a 98.933 unidades). El resultado operativo trimestral que Tether destacó -US$1.500 millones- excluye esas pérdidas no realizadas; el resultado integral del semestre, que sí las incluye, quedó en negativo.
Lo que el comunicado no menciona
El anuncio de la auditoría detalla cómo KPMG contó barra por barra el oro, pero no menciona el bitcoin, pese a que Tether reporta casi 99.000 BTC en reservas -una posición que perdió valor en el mismo período auditado. Es una asimetría verificable, no necesariamente intención de ocultar: el bitcoin sí aparece, con cifras propias, en las atestaciones de BDO. Medios especializados reportaron además que PwC -otra firma «Big Four»- ayudó a preparar los sistemas internos de Tether antes de la auditoría; el comunicado no menciona ese rol.
Por qué importa más allá de quien usa USDT
Tether ya es, según cifras de fin de 2025, uno de los mayores tenedores de deuda del gobierno de EE.UU. en el mundo, con exposición a bonos del Tesoro de unos US$141.000 millones -por encima de Alemania, Corea del Sur o Emiratos Árabes Unidos. La solidez de sus reservas ya no es solo asunto de quienes tienen USDT: un problema serio de confianza en Tether no quedaría contenido en el mercado cripto. También importa para el acceso al dólar: según cifras que Tether reporta, más de 650 millones de personas usan USD₮, muchas en economías con monedas inestables, para remesas o ahorro dolarizado fuera del sistema bancario. Para esa base, una auditoría verificable -no solo una promesa- es la diferencia entre un dólar digital respaldado y uno que depende de la palabra del emisor.
Y sienta un precedente: con la ley GENIUS avanzando hacia exigir reservas auditadas a emisores de stablecoins en EE.UU. antes de 2028, el estándar que Tether cumplió una vez se vuelve el piso que otros emisores -y Tether mismo, en años siguientes- tendrán que igualar.
El patrón detrás de la promesa cumplida
Tether arrastra años de escrutinio: en 2021 pagó US$18,5 millones a la Fiscalía de Nueva York y una multa de US$41 millones de la CFTC por afirmar que el USDT estaba respaldado en su totalidad cuando no siempre fue el caso. Sobre ese historial, esta auditoría es un avance concreto, no cosmético.
La pregunta abierta no es si Tether pasó una auditoría una vez, sino si puede convertirlo en práctica anual y sostener transparencia comparable entre sus estados auditados y sus reportes trimestrales. Mientras eso no se confirme, lo único que se actualiza cada trimestre sigue siendo la atestación de BDO -y esa es la que hoy muestra un colchón distinto al que acompañó el anuncio de la auditoría.
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