La Oficina del Contralor de la Moneda (OCC) de Estados Unidos dio el 14 de agosto de 2026 aprobación condicional preliminar a World Liberty Trust Company, National Association, la entidad organizada por WLTC Holdings LLC. Según la propia decisión de la OCC, WLTC Holdings y World Liberty Financial LLC, la empresa dueña de la stablecoin USD1, comparten propietarios indirectos, pero World Liberty Financial no es parte formal de esta solicitud. El permiso habilita al banco a operar como trust bank nacional y a asumir la emisión, redención y custodia de reservas de USD1, función que hasta ahora ejerce en exclusiva BitGo Bank & Trust, National Association. World Liberty Financial presentó la solicitud el 7 de enero de 2026; la aprobación llegó siete meses después. Es, eso sí, un paso intermedio: el banco todavía no tiene autorización para abrir.
Qué cambia con USD1
Según el comunicado de World Liberty Financial, USD1 superaba los USD 4.000 millones en circulación a mediados de agosto de 2026, respaldada por dólares, fondos del mercado monetario gubernamentales y equivalentes de efectivo, una cifra de la empresa, no una auditoría independiente. Con la nueva licencia, WLTC pasaría a emitir y canjear USD1 directamente, administrar sus reservas y ofrecer custodia de activos digitales a clientes institucionales, incluida la conversión de otras stablecoins aprobadas hacia USD1. La solicitud nombra a Zachary Witkoff como organizador, presidente y director propuesto; a Scott Alper y Robert Witkoff como organizadores y directores; y a dos directores independientes: Jeffrey Weiner, actual chairman y CEO de Integrity Automotive Holdings LLC y de Captivate Entertainment LLC, y antes chairman y CEO de Marcum LLP, y Erin Baskett, fundadora de Sine Qua Non Capital y miembro de la junta de FINRA. Witkoff resumió así la apuesta: «Lo que hace confiable a una stablecoin es la fortaleza de la reserva detrás de ella, y quién responde por ella.»
La letra chica que ningún comunicado destaca
La aprobación trae condiciones concretas, detalladas en la decisión corporativa de la OCC. WLTC deberá mantener un mínimo de USD 20 millones en capital Tier 1 en sus primeros tres años, más el mayor entre el 50% de ese capital o USD 10 millones en activos líquidos elegibles, y reservas equivalentes a 180 días de gastos operativos en esos mismos activos, sin doble conteo entre ambos requisitos. Tiene 12 meses para reunir el capital y 18 para abrir, antes de febrero de 2028, o la aprobación expira; la OCC solo prevé prórrogas en circunstancias excepcionales. El banco deberá mantenerse fuera de la definición de «bank» de la Bank Holding Company Act y operará como trust bank de propósito limitado: no será una institución de depósito asegurada y, según la OCC, actualmente no planea solicitar una cuenta maestra en la Reserva Federal, cuyo acceso depende de esa entidad, no de la OCC. El regulador aclara además que las stablecoins que emita «no son depósitos» bajo la ley federal de seguro de depósitos: quien tenga USD1 no cuenta con cobertura de la FDIC. Y como emisora de stablecoin, deberá ajustar, detener o desinvertir cualquier actividad que no cumpla con la Ley GENIUS, la norma federal de stablecoins vigente desde 2025.
El trasfondo político
La propia OCC confirma que recibió comentarios sobre posibles conflictos de interés que involucran al presidente Donald Trump y su familia, a Alexander y Zachary Witkoff, y a inversionistas de Emiratos Árabes Unidos, y respondió que quedan fuera del alcance de su revisión porque World Liberty Financial no es parte formal de la solicitud, revisada por personal de carrera conforme a sus obligaciones legales. El vehículo de inversión ligado a Eric Trump, DT Marks SC LLC, firmó además compromisos de pasividad que le restringen influir en la administración y las decisiones del banco. La lectura política es otra. El 15 de agosto, diez senadores demócratas, Elizabeth Warren, Chris Van Hollen, Angela Alsobrooks, Chris Murphy, Bernie Sanders, Richard Blumenthal, Jack Reed, Andy Kim, Tammy Duckworth y Ruben Gallego, anunciaron en un comunicado del Comité Bancario del Senado que presentarán la Ending Presidential Corruption in Banking Act, que prohibiría a agencias bancarias federales aprobar solicitudes de entidades controladas por el presidente, el vicepresidente o sus familiares directos, y obligaría a revisar retroactivamente las aprobaciones otorgadas desde enero de 2025. «El presidente Trump es ahora el primer presidente en la historia en aprobar, operar y supervisar su propio banco», dijo Warren, una caracterización política de la senadora, no una conclusión de la OCC.
Qué falta ver
La aprobación de la OCC es un paso regulatorio real, no un banco en funcionamiento. Lo que queda por verificar: si WLTC reúne los USD 20 millones de capital y abre antes de que venza el plazo de 18 meses, y si la Ending Presidential Corruption in Banking Act consigue los votos para avanzar en un Congreso donde el partido de Warren es minoría en ambas cámaras.
Este artículo es periodismo informativo y no constituye asesoría legal ni financiera. Las implicaciones regulatorias varían según el país del lector.




