El economista Steve Hanke trabaja con el diputado Antonio Ecarri en una propuesta para sustituir el bolívar por el dólar y cerrar el Banco Central de Venezuela. La versión de que la Asamblea Nacional lo había nombrado asesor especial fue desmentida el 21 de agosto por el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, quien calificó la información de absolutamente falsa y anunció una investigación interna. Mientras la disputa política se resuelve, el mercado P2P venezolano ya muestra hacia dónde se inclina: el 90,2% de los anuncios activos en bolívares está denominado en USDT, según TRM Labs.
Lo que propone Hanke
Según reportó Fortune en una entrevista exclusiva publicada el 20 de agosto, Hanke trabaja junto a Ecarri, fundador del partido centrista Lápiz, en un proyecto que sustituiría el bolívar por el dólar como moneda de curso legal y disolvería el Banco Central. No es la primera vez que lo intenta: diseñó una propuesta similar en 1995-1996 bajo el gobierno de Rafael Caldera, sin éxito. Un día después del desmentido de Rodríguez, Ecarri confirmó la colaboración: dijo trabajar con Hanke «en mi condición de diputado», no en nombre del Parlamento.
El contexto que empuja la propuesta es duro. Según Fortune, la inflación anual ronda el 400%, bajando desde cerca de 700% antes de la captura de Nicolás Maduro por fuerzas especiales estadounidenses el 3 de enero de 2026, con aumentos semanales de hasta 8% en productos como huevos, carne y alquiler. El bolívar perdió 78% de su valor frente al dólar en el último año. La deuda externa venezolana se estima en US$250.000 millones, cerca del 150% del PIB, una de las cuatro relaciones deuda-PIB más altas del mundo. La producción petrolera, 1,1 millones de barriles diarios, apenas 1,3% del total mundial, sigue muy por debajo de los 3,4 millones que Venezuela producía antes de 1998.
El mercado P2P ya muestra su preferencia
Mientras Hanke trabaja con Ecarri en la propuesta, el mercado P2P ya muestra una clara preferencia por el dólar digital. Según el índice de adopción cripto de TRM Labs, Venezuela movió US$17.900 millones en volumen minorista de criptomonedas en el primer trimestre de 2026, el puesto 17 en el mundo, subiendo desde el puesto 22 un año antes. De 2.565 anuncios activos en bolívares en el mercado P2P de Binance medidos por TRM Labs en abril de 2026, 2.313, el 90,2%, estaban denominados en USDT. USDC apenas alcanzó 3,7% y bitcoin 1,9%. Es una medición del libro de anuncios activos, no de las transacciones ejecutadas, pero la proporción es lo bastante amplia como para mostrar hacia dónde se inclina el mercado disponible.
La razón es la brecha diaria entre la tasa oficial y la calle, que no es un detalle técnico: es el margen que se come cualquiera que cobre en bolívares y necesite convertir. Al 21 de agosto, el USDT se negociaba en Binance P2P alrededor de Bs. 919, frente a una tasa oficial del BCV de Bs. 777,41 con fecha valor del día anterior, una brecha de aproximadamente 18%. Esa brecha, repetida día tras día, es la que empuja a quien recibe un pago o una remesa a convertir de inmediato a USDT antes de que el bolívar siga cayendo.
La pregunta que la cobertura política no hace
La cobertura en español sobre el choque Hanke-Rodríguez, y ha sido amplia, se quedó en el terreno político. Ninguna conecta el punto con lo que ya documenta TRM Labs: si algún día un proyecto de este tipo elimina el bolívar y lo reemplaza por dólares de curso legal, ¿deja el USDT de tener sentido para el venezolano de a pie?
Probablemente no del todo, aunque su función podría cambiar. TRM Labs describe el USDT en Venezuela como herramienta de transacción y ahorro, no solo como refugio frente a la inflación, y esa distinción importa. Una dolarización formal resolvería la brecha cambiaria diaria, pero no resuelve por sí sola el acceso: Venezuela sigue bajo controles de capital, y persisten restricciones y fricciones para acceder al sistema financiero internacional. Si un proyecto así se aprobara, es probable que el USDT no desaparezca sino que cambie de función: de refugio frente a un bolívar que se devalúa, a riel para mover dólares, bancarios o en efectivo, dentro de un sistema que seguirá siendo más lento y más caro que una wallet. La señal a observar es esa: si la participación del USDT en los anuncios P2P se mantiene cerca del 90% incluso después de una dolarización formal, confirma que el problema nunca fue solo el bolívar, sino la fricción para mover dólares por canales tradicionales. Si en cambio cae hacia el efectivo o la banca, confirma que Hanke tenía razón: la gente usaba USDT porque no tenía otra puerta al dólar.
Las tasas, brechas y condiciones de operación citadas corresponden al día de publicación y cambian a diario. Este es periodismo informativo, no asesoría cambiaria, fiscal ni legal: el marco aplicable en Venezuela varía y cada quien responde por su propio cumplimiento. CryptoArepa informa, no recomienda.




