El fundador de Cardano, Charles Hoskinson, publicó el 16 de agosto de 2026 una herramienta gratuita llamada Anthropies, diseñada para quitar los mecanismos de atribución que Anthropic incorpora en los resultados de Claude. La revisión del código en GitHub y de la publicación técnica de Anthropic deja algo claro que la cobertura inicial no distinguió: de las tres capas que Anthropies identifica, dos se eliminan de forma determinística. Para la tercera —el watermark estadístico en la elección de palabras, la única que es un «watermark» en sentido estricto— el proyecto no presenta un método de extracción. Usa una reescritura completa con otro modelo para degradar la señal, la misma vía que Anthropic ya reconocía como capaz de eliminarla.
Hoskinson anunció el lanzamiento en su cuenta de X: «I’m creating a new skill that can be used with most LLMs to strip out the Anthropic watermark. I call it Anthropies (Anthropic Herpies)» (estoy creando una skill para quitar la marca de agua de Anthropic; la llamo Anthropies). El repositorio, publicado bajo licencia Apache 2.0 y sin afiliación con Anthropic, describe su propósito así: «Restore clean title in work you already own. Strip vendor marks from Outputs Anthropic assigned to you» (restaurar la titularidad limpia sobre un trabajo que ya es tuyo).
Tres capas, y solo una es watermark de verdad
El README distingue tres mecanismos. El primero es el watermark estadístico. El segundo son las credenciales C2PA, un manifiesto firmado en los metadatos de imágenes .png, .jpg y .svg, que Anthropies clasifica como «deterministic strip» y que puede desaparecer al re-guardar el archivo, recodificarlo, capturar pantalla o eliminar sus metadatos. El tercero es el trailer «Co-Authored-By: Claude» en los commits, texto plano que se borra con una operación determinista. El repositorio también limpia, de forma adicional, banners de atribución y Unicode invisible («deterministic hygiene»).
La capa estadística es distinta: no añade caracteres ni metadatos separables, sino que sesga la selección entre palabras igual de válidas. Por eso es la más difícil de eliminar: la señal está incorporada en la propia elección de palabras, no en un bloque de datos que se pueda borrar aparte.
No se descifra, se degrada
Para esa capa, Anthropies ofrece «humanize»: reescribir el texto completo con un modelo distinto a Claude (la documentación advierte contra reescribir con el propio Claude o con Gemini, porque podría reintroducir la marca). En su propia tabla de supervivencia, el repositorio clasifica ese método como «heavy rewrite (other model): degrades» — admite que degrada la señal, no que la elimina con certeza. No hay, en el código publicado, un algoritmo que detecte y sustraiga la marca de Anthropic; hay una sustitución completa del texto.
Eso coincide, esencialmente, con lo que la propia Anthropic ya había explicado: una edición ligera probablemente no elimine el watermark por completo, pero una reescritura completa donde se reemplaza cada palabra sí puede hacerlo.
Detectar la marca no prueba quién escribió el texto
Anthropic es explícita sobre el límite de su propio sistema: «A watermark can only determine that Claude was likely involved with the content at some point. It cannot distinguish ‘Claude wrote this’ from ‘Claude heavily edited this'» (la marca solo indica que Claude probablemente participó en algún momento; no distingue si escribió el texto o si lo editó). Eso importa tanto para juzgar a Anthropic como a Anthropies: ni la presencia de la marca prueba autoría, ni su ausencia prueba que un humano escribió todo desde cero.
El desacuerdo de fondo sobre la ley europea
Anthropic dice que implementa el marcado para cumplir con el EU AI Act: firmó el Código de Prácticas sobre Transparencia de Contenido Generado por IA en julio de 2026, y explica que, desde el 2 de agosto de 2026, la Unión Europea exige a los proveedores de IA que sirven a su mercado marcar el contenido generado por IA. Lo aplicó de forma global porque, según dijo, todavía no tenía una forma duradera de limitarlo por región. El repositorio de Hoskinson ofrece una lectura distinta del mismo marco: sostiene que «the Code of Practice is voluntary» y que el Artículo 50 exige una señal de origen legible por máquina, pero no una clave secreta, un despliegue mundial ni marcar ediciones y traducciones estándar. Es la interpretación legal de Hoskinson, no algo que este artículo verificó de forma independiente — pero explica por qué considera injustificado el alcance del sistema de Anthropic.
Anthropic tampoco ofrece hoy una forma pública de verificar si un texto «humanizado» conserva señal: su propia página dice que «pronto» ofrecerá una API de detección y que aún está definiendo los detalles de implementación. Hasta que exista, la prueba de si Anthropies realmente vuelve indetectable la marca —o si, como admite el propio README, puede quedar «residual statistical signal»— no tiene forma pública de hacerse.
Este artículo es periodismo informativo y no constituye asesoría legal ni financiera. Las implicaciones regulatorias varían según el país del lector.




